Monday, April 21, 2008

Ansiedad

Los problemas relacionados con el estrés o la ansiedad son una de las consultas más frecuentes en medicina y en psicologia: personas que consultan porque notan una serie de síntomas físicos muy alarmantes, como dolores abdominales, sudores, dolores de cabeza, tensión permanente, sensación de pérdida de control, de mareo, embotamiento, taquicardia etc …

Todos estos síntomas físicos tan alarmantes y tan desagradables provocan consultas frecuentes al médico, o incluso, que vayamos a urgencias, alarmados por la fuerte sintomatología física, pensando que vamos a sufrir un ataque al corazón , o que padecemos alguna enfermedad grave, y es el médico, en la gran mayoría de las ocasiones, el que después de una revisión nos dice que es estrés o ansiedad recetándonos, normalmente , algún ansiolítico.

La ansiedad es una emoción normal, que todos experimentamos ante situaciones de peligro o que exigen una respuesta de alerta: por ejemplo, la persona que va a hacer un examen o una entrevista de trabajo, tiene niveles moderados de ansiedad, que generalmente preparan mejor para afrontar la situación que nos toca vivir.

Lo mismo sucede con el deportista que va a enfrentarse a unas pruebas, por ejemplo, el futbolista que sale al campo a jugar un partido, siempre sale con niveles moderados de ansiedad, que repercutirán en un mejor rendimiento.

El problema es cuando esta ansiedad que nos protege, se dispara en situaciones en las que no nos enfrentamos a un peligro real.

Es entonces cuando nos causa mucho malestar y entramos en una dinámica muy dañina: nos sentimos mal, padeciendo muchos síntomas físicos desagradables como los que antes mencionábamos y al mismo tiempo, pensamos que estamos en una situación de peligro.
Dichos pensamientos generan más síntomas físicos y además van minando poco a poco nuestra confianza y seguridad en nosotros mismos.

Cortar estos círculos viciosos en los que nos metemos, empleando terapéuticamente estrategias eficaces, es la mejor manera, para volver a controlar la ansiedad y que no nos cause malestar.

Por eso, el tratamiento de elección en los problemas de ansiedad es siempre el afrontamiento de situaciones que nos dan miedo, además de un adecuado manejo de pensamientos y técnicas de distracción y relajación combinadas.

Claves de la relación de pareja

Creo que todos hemos sentido una sana envídia cuando conocemos a parejas que siguen juntas después de muchos años y que tienen una relación de complicidad y apoyo. Cuando vemos estas parejas con frecuencia nos preguntamos: “¿pero, cómo lo han conseguido?.

Nos dejamos llevar muchas veces en las relaciones amorosas que establecemos a lo largo de la vida, por muchos mitos o ideas irracionales, que aunque pasan los años, siguen manteniéndose en nuestras relaciones y sobre todo en nuestras mentes.

Entre estas ideas irracionales está la idea tan extendida de que el amor todo lo puede, de que, si realmente la otra persona me quiere, debe darse cuenta de cómo estoy, de saber qué me gusta o qué no, debe adivinar muchas veces mis sentimientos.

Es muy frecuente que también pensemos que si encontramos a nuestra pareja y nos queremos mucho, con eso es suficiente y lo demás es todo salvable.

Pero la realidad, siempre tan tozuda, nos demuestra que no es así.

Las relaciones de pareja son relaciones, como casi todo en la vida, que hay que trabajar, es decir prestar la debida atención y fomentar, mediante el trabajo diario como si de un entrenamiento se tratara, el respeto, la comunicación, la comprensión, el apoyo, la escucha… la aceptación incondicional del otro, sin intentar cambiarlo, sin que ello suponga que no debamos modificar determinados hábitos y conductas a la hora de la convivencia, del día a día.

Solamente así las parejas funcionan.

Por eso no es verdad que después de muchos años juntos, las relaciones de pareja sean peor, muy al contrario, el grado de ajuste, si se ha basado en todo lo que anteriormente decíamos, comunciación, respeto, preocupación por el otro, es mayor y eso es lo que envidiamos cuando vemos a parejas que en la última etapa de su vida siguen queriéndose y “viéndose”.

Llegar a conseguirlo es cuestión, como casi todo, de intentarlo.

Como acertadamente se refiere el título de un conocido libro sobre estos temas, en el tema del amor, “Con el amor, no basta”.

Posted by libertad43 in 18:54:10 | Permalink | No Comments »

Bienestar personal y optimismo

Leo con atención interesantes estudios que hablan de cómo el optimismo o la disposición personal optimista, influye no solamente en el grado de bienestar personal que sentimos, sino que, cambiando nuestra manera de pensar, también mejoramos nuestro sistema inmunológico, poniéndose en marcha nuevas conexiones neuronales en el cerebro.

Cuando hablo con alguno de mis pacientes y le explico que nuestra manera de pensar cambia nuestra manera de sentir, les parece algo tan sencillo… que algunos muestran cierta incredulidad.

Siempre pensamos en tratamientos mágicos y en píldoras innovadoras que nos proporcionen un bienestar, rápido, duradero, lo más parecido a la felicidad.

Sin embargo, hacernos dueños de nuestros pensamientos, procurar hablarnos a nosotros mismos desde la aceptación, con mensajes positivos y realistas, inmediatamente, genera una emocion placentera.

Si convertimos este lenguaje interno en un hábito de pensamiento, es decir, si nos acostumbramos a hablarnos de manera positiva y realista, a interpretar la realidad de la misma manera, el resultados siempre es un mayor bienestar y un mayor control de nuestra vida.

Dése la oportunidad y empiece por hacerse dueño de sus pensamientos; es muy sencillo: practique todos los días, controle sus pensamientos y sea optimista.

El optimismo es un bálsamo que cura todas las heridas, que nos acerca a la felicidad, a nosotros y a los que nos rodean. Nada hay mas positivo que hablar con alguien optimista.

Hágalo por su bienestar .

Recuerde que la felicidad humana es más una disposición de la mente que una condición de las circunstancias.

Posted by libertad43 in 18:53:11 | Permalink | No Comments »

Ocupación y bienestar

Hace unos días, hablaba con una paciente que me comentaba que no tenía muchas ganas de hacer cosas. Ese estado de ánimo bajo, sin llegar a ser una depresión clara, más que un ánimo disfórico por una serie de circunstancias personales vividas, le había llevado a dejar de hacer muchas de las actividades que antes hacía.

Ella, que es una mujer con inquietudes y siempre dispuesta a aprender, estaba en casa la mayor parte del día, sentada, viendo la televisión, sin encontrar ningún aliciente y esperando a encontrarse bien para retomar sus multiples actividades diarias.

Este es un error que muchas veces cometemos. Cuando nos encontramos más decaídos, asociamos mentalmente ese decaimiento, a que no podemos seguir llevando la vida que llevábamos, porque no estamos bien, y sin querer, reforzamos ese estado de ánimo bajo, dejando de hacer actividades rutinarias que nos entretenían y distraían.

Por eso es importante tener en cuenta que siempre es primero la acción y luego la motivación. Cuando nos obligamos un poco, aunque no nos apetezca mucho, a mantener nuestra rutina diaria, a hacer cosas y a estar ocupados, influimos directamente en nuestro bienestar, porque eso provoca directamente que nos motivemos y que nos apetezca hacer más cosas.

Además, nos distraemos y la distracción es un potente inhibidor de la ansiedad, del malestar, de la autoobservación negativa.

Por eso, mantener una rutina, obligándonos a salir, entrar, hacer cosas, mantenernos ocupados y distraídos, directamente nos motiva a volver a hacerlo, porque repercute en nuestro bienestar de manera clara y las conductas siempre se incrementan cuando obtenemos placer de ellas.

No es “cuando esté bien, animado, haré cosas”, sino “voy a empezar a hacer cosas para estar bien”.

Jóvenes y alcohol

Leo con atención un artículo en un periódico en el que se habla del gran problema que es el alcoholismo, y del gran problema que empieza a ser encontrar que chicos y chicas veinteañeros son ya alcohólicos, aunque ellos no se reconozcan.

Hablando con uno de mis pacientes el otro día, que presenta un problema de ansiedad con pensamientos obsesivos, me comentaba que el fín de semana se le hace más llevadero, porque sale con los amigos y beben mucho, “agarrándose” una borrachera, con lo que se olvida de todo…temporalmente claro, porque al día siguiente, a parte de encontrarse fatal, sus problemas de ansiedad siguen estando ahí.

Decían en el artículo que hemos pasado en nuestro país del modelo mediterraneo de beber frecuentemente, pocas cantidades, al modelo nórdico, que es beber “hasta pasarse” el fin de semana.

Parece ser que la pauta de este tipo de ingesta entre los jovenes es la que más predomina, con los riesgos claros para la salud y la no asunción de que tienen un problema de alcohol. Así, hablaban de alcohólicos/as de apenas 23 años, que decían que su vida giraba en torno al alcohol; su vida, o mejor dicho, lo poco que les quedaba de ésta, ya que habían perdido amigos, familia, estudios etc.

Muchos padres consideran normal que si su hijo sale el fin de semana beba, y se pase un poco, tranquilizándose porque el resto de semana lleva una vida aparentemente normal.

Insito en que es sólo aparente, porque el alcohol siempre pasa factura: cerebralmente, afectando a zonas que están en periodo de desarrollo en estas edades; académicamente, influyendo en la capacidad de concentración, memoria, etc; y, socialmente, con el aislamiento del alcohólico, al que sus amigos rehuyen porque se “pasa” mucho.

Ni que decir tiene que el consumo de alcohol, junto con otro tipo de drogas, propicia conductas violentas, altercados, accidentes de circulación, etc.

El problema es muy serio y las medidas existentes para atajarlo siguen siendo ineficaces. Multiples factores influyen en el consumo de alcohol de nuestro jovenes. Pero sigue siendo muy necesario la aplicación de programas eficaces para prevenir y evitar el consumo de alcohol y otras drogas.

Los padres, la familia, debe tener un protagonismo indiscutible en esta prevención. Eso supone desmontar muchos mitos relacionados con el consumo de alcohol, así como una implicación educativa profunda, por parte de cada familia, para favorecer el desarrollo de conductas de responsabilidad en los hijos.

Posted by libertad43 in 18:52:14 | Permalink | No Comments »

La época de la excelencia

Vivimos en un época, que denomino de “excelencia”; así, entre comillas porque en realidad es lo que muchas personas se plantean como objetivo en sus vidas: excelencia en sus relaciones de pareja, en la educación de sus hijos, con respecto a su físico, en la alimentación…de tal manera que no nos conformamos con que nuestros hijos aprendan un idioma, fuera de horas lectivas, sino que le apuntamos a multiples actividades extraescolares, porque pensamos que debe ser el mejor, sobrecargándole en muchas ocasiones y encontrándonos cada vez más en consulta a niños que apenas tienen tiempo para estar en casa y, mucho menos, para aburrirse.
Con respecto al físico, vemos a madres que intentan parecerse a sus hijas y que educan a las mismas (y a los chicos) en un culto al aspecto físico desmesurado. Con respecto a la pareja, a la alimentación… pasa un poco lo mismo. Nos exigimos tal grado de excelencia, que descuidamos lo verdaderamente importante, que es la serenidad, el estar en casa con los niños, hablando, el poder comer alimentos variados, sin seguir regímenes absurdos que nos generan ansiedad, el charlar tranquilamente de nuestros sentimientos con nuestra pareja …o perder simplemente el tiempo leyendo, escuchando música o paseando.
Cuando no se tienen valores claros, ideas claras de qué quiero en esta vida, se tiende a pensar que haciendo muchas cosas, consiguiendo tal aspecto físico o tal pantalón o bolso, seremos más felices y nuestros hijos se sentirán mejor. ¿No lo leemos cada dos por tres en revistas de moda, donde la felicidad suprema consiste en combinar tal chaqueta con tal pantalón?¿De verdad, si nos paramos a pensar, es esto razonable? Démonos tiempo para fomentar el cariño, el diálogo, el compartir sentimientos, porque eso sí que conduce a la excelencia, entendiendo por ésta un estado de bienestar al alcance de cualquiera y al módico precio de, simplemente, intentarlo cada uno, con sus hijos, familia y amigos. Una vez que se consigue esa armonía, esa sí que es excelente…y para siempre.
Posted by libertad43 in 18:51:07 | Permalink | No Comments »

Amar y no sufrir

Hace poco, en una película, una de las protagonistas, que no encontraba pareja, al lamentarse sobre su estado de soltería con una amiga, ésta le respondía: “¡el amor es algo sobrevalorado!” … sin embargo, muchas de las emociones negativas que sentimos vienen desencadenas por desencuentros, rupturas o desamores con el otro/a. Sin coincidir con la opinión vista en la película, sí creo que, en ocasiones, olvidamos la parte racional de nuestros sentimientos y nos dejamos llevar por las emociones, haciendo que éstas nos dominen, en vez de ser nosotros los que las dominemos. Y lo que subyace en nuestra mente ante situaciones de ruptura sentimental o relaciones que mantenemos, aunque nos están haciendo mucho daño, es la idea de “no puedo vivir sin él/ella”, “en realidad me quiere, aunque me hace sufrir”, “me trata mal a veces, pero luego tiene una parte estupenda en otros momentos…” etc, es decir, un conjunto de pensamientos o esquemas mentales que nos llevan a padecer una autentica dependencia emocional, en muchas ocasiones, de parejas que nos causan dolor, viéndonos envueltos en una tormenta emocional que nos hace padecer mucho.
Por eso es importante ser conscientes de que el amor, algo fundamental en el ser humano y tan necesario, debe ser una mezcla de corazón y razón. De la misma manera que uno no puede ser frío y distante en la relación con sus iguales, porque se pierde calidez y calidad, tan importante en las relaciones humanas, no puede tampoco dejarse llevar por la emoción descontrolada, estando en relaciones que parecen autenticas montañas rusas, con el ánimo siempre desequilibrado.Cuando alguien que tenemos al lado no se compromete en una relación de pareja, con las ideas claras de lo que es comprometerse, cuando nos trata mal, quiere una relación de poder, nos humilla, no nos respeta… por mucho que le queramos debemos, en esos momentos, utilizar la razón, elaborar pensamientos realistas y terminar una relación que nos hace sufrir.Porque el amor es compromiso, renuncia en ocasiones, ceder, disfrutar, compartir…pero lo que no ha de ser nunca, nunca, es sufrimiento.

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Posted by libertad43 in 18:49:58 | Permalink | No Comments »

El síndrome postvacacional

Cuando el mes de julio ya está llegando a su fin, y muchos de nosotros nos preparamos para las vacaciones, me viene a la memoria lo que seguramente veremos en todos los medios de comunicación cuando el mes de agosto acabe: el llamado sidrome postvacacional, con sus síntomas de depresión, ansiedad, etc.

Desde hace algunos años se tiende a patologizar la vida cotidiana, algo que no tiene nada que ver con la psicología o la psiquiatría, entendidas éstas como ramas de la ciencia que se ocupan de las enfermedades y del comportamiento humano.

Y así, escucharemos frecuentemente que tal se encunetra “depre”, que “Pepito” se ha separado y está en pleno “duelo”, … hay veces en que la persona que acude a consulta se ha hecho su propio diagnóstico y a veces es difícil hacerle comprender que no padece ninguna enfermedad y que se trata, por ejemplo, de simples cambios en su comportamiento o en sus actitudes.

La necesidad que tenemos los humanos de hacer la vida predecible lleva a veces a necesitar etiquetar y comprender todo, sin dejar nada fuera de control porque, en el fondo, eso nos asusta. Pero, claro, llega un momento en el que las explicaciones acerca de los suspuestos síntomas que padecemos no dejan de ser más que razones pueriles, con el riesgo de infantilizar más a la sociedad.

Porque, vamos a ver, ¿quién, cuando vuelve de vacaciones, cuando regresa de estar relajado y sin prisas, no siente pereza o cierta desazón por vilver a la rutina diaria, a los horarios estrictos que tenemos, etc?.. ¿Significa esto que vayamos a caer en una depresion y que vayamos a necesitar ayuda médico o psicológica?

Sinceramente, creo que no. ¿No será que esta sociedad en la que vivimos soporta cada vez menos las frustraciones cotidianas a las que nos toca enfrentarnos y que, “patologizando” el devenir diario, encuentra explicacionaes para esa falta de tolerancia a la frustración?.

La vida es dura, puede que haya personas que al reincorporarse a su trabajo tras el periodo vacacional, vuelvan a situaciones de estrés y malestar, pero de ahí a decir que hay un síndrome postvacacional, me parece caer en algo muy en boga en esta sociedad en la que vivimos: la permanente minoría de edad de muchos adultos, la falta de sentido común, el no afrontamiento de la cotidianeidad con los recursos y valores que todos los humanos somos capaces de poner en marcha… en definitiva, y permítanme la expresión, me parece una memez.

 

El trabajo de psicóloga

A pesar de lo que mucha gente cree, el trabajo de psicóloga clínica es uno de los más gratificantes.

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Es verdad que escuchas con cierta frecuencia penas o tristezas, pero también tienes la oportunidad de ver cómo la persona que viene a consulta, angustiada por un problema o situación personal, encontrándose en un callejón sin salida, es capaz de poco a poco, con las pautas y la guía que marco, ir saliendo, y descubrir en ella, facetas y recursos de su personalidad que no sabía que tenía o que creía no poseerlos.

Así, no hay nada más gratificante desde el punto de vista profesional y personal que cuando llegas al final de la terapia, ver a la persona con la que has estado trabajando durante unos meses, más segura de sí misma, siendo capaz de controlar su vida, confiado en sus posibilidades, con capacidad de reflexión y acción…en definitiva manejando su vida.

Haber ayudado a alguien a que recupere la confanza en sí mismo, a que ejercite aspectos de su inteligencia emocional que desconocía, que se relacione bien con el mundo …en definitva que sea más feliz, es un trabajo que intentamos la gran mayoría de los profesionales de la psicología con las técnicas que conocemos desde un punto de vista científico, pero que no tendrían éxito si no contaramos con la fuerza, el empuje, la inteligencia y la capacidad de superación de muchas de las personas que acuden a consulta.

Nosotros somos los guías pero el trabajo “duro” los hacen estas personas que aprenden a descubrir en sí mismos la fuerza y el empuje que desconocían que tenían.

Por eso cuando personas como M. acaban la terapia, la satisfacción por el bienestar conseguido es enorme.

Pero además el aprendizaje que como terapeuta y persona recibo de cada uno de mis pacientes es mayor, tan grande, que no puedo estar por menos agradecida a todos y cada uno de ellos. Porque de cada uno de ellos aprendo cada día a vivir. Mi más sincero agradecimeinto.

Posted by libertad43 in 18:48:38 | Permalink | No Comments »

Una original propuesta contra el estrés

Según publica el diario económico “Cinco Dias”, el grupo hotelero NH ha puesto en marcha una original iniciativa para combatir el estrés. Se trataría, tal y como relata el periódico, de una acción basada en el convencimiento de que “romper todo lo que uno encuentra a su paso genera endorfinas y ahuyenta el estrés”. “Bajo este prisma”, añade la información, “la cadena hotelera NH seleccionará, ayudada por un equipo de terapeutas, a 30 personas que se sientan en plena crisis de tensión. Después las concentrará en uno de sus hoteles que pretende remodelar, el NH Alcalá, situado en la misma calle Alcalá, cerca del parque del Retiro de Madrid, y les permitirá que derriben las paredes, levanten las moquetas y rompan los cristales. En resumen, que echen el edificio abajo con la fuerza de su tensión”.

“Esta terapia desestresante denominada deroombing (juego de palabras con room, habitación en inglés) parte del departamento de marketing de la empresa presidida por Gabriele Burgio. Para hacerla pública y convocar a los interesados que quieran participar en la demolición, NH difundirá varios anuncios en prensa. De este modo, todos los estresados aspirantes podrán explicar por correo electrónico las razones por las que necesitan con urgencia esta terapia del mazazo. Un equipo de profesionales de psicología decidirá por medio de los escritos quiénes son los más necesitados y los que sufren de mayor agobio por soportar niveles altos de presión en su trabajo. Después, los seleccionados tendrán que pasar por una prueba de fuerza, una médica (que determine su grado de estrés) y otra psicológica.”

“Los estresados elegidos pasarán a una primera fase de destrucción”

Frecuentemente gastamos muchas energías en tener pensamientos del tipo “¿y si …?”. Es decir, ese tipo de pensamientos en los que nos imaginamos toda suerte de calamidades y acontecimientos negativos, que en muchas ocasiones jamás llegan.

Gastamos mucha energía emocional en pensar este tipo de supuestas argumentaciones, de gran contenido negativo, causándonos un gran malestar e influyendo directamente en nuestro estado de ánimo.

Tendemos a vernos en las peores situaciones, aunque nunca lleguen, imaginándonos que nos sucede lo peor y que “¿qué haríamos entonces?.” Así , es frecuente que nos digamos “¿y si enfermara y perdiera todo lo que tengo, ahora que me veo tan feliz?, o ¿y si suspendo el examen que he preparado y no puedo pasar de curso? “.

Lo curioso es que mucha gente cree que pensar así es más realista y que, de alguna manera, así se prepara para lo peor que pueda llegar.


Recientes investigaciones demuestran que el pensamiento positivo y realista es fundamental para tener una buena calidad de vida, desde el punto de vista emocional.


Pensar de manera positiva y realista nos genera inmediatamente bienestar y, además, como los pensamientos son realistas, generalmente nos prepara mejor para enfrentarnos a aquello negativo que nos pueda suceder.


Por eso es fundamental cambiar el dialogo interno, ese lenguaje que tenemos continuamente con nosotros mismos, y acostumbrarse a pensar de manera realista y positiva. De esa manera vivimos mejor, disfrutamos más de las cosas cotidianas y, sobre todo, no perdemos tiempo en ese tipo de pensamientos “¿y si…?”, que nos causan tanto desgaste emocional.

Posted by libertad43 in 18:47:32 | Permalink | No Comments »

Sexualidad

La educación sexual en nuestro país sigue siendo una asignatura pendiente que se limita, en el mejor de los casos, a pequeñas charlas o a unas cuantas sesiones que se dan en un trimestre, generalmente en la etapa de la adolescencia.

Sin embargo, es muy frecuente ver, cuando hablamos con adolescentes, que se siguen manteniendo estereotipos que deberían haber desaparecido hace mucho tiempo. Por ejemplo, muchas chicas y chicos siguen pensando que cuando mantienes relaciones sexuales, si es la primera vez, no se quedarán embarazadas, o que determinados métodos ( la conocida “marcha atrás”) actuan como infalibles métodos anticonceptivos.

Vivimos en una época en la que el sexo ha pasado a ser otro objeto de consumo, desvinculándose del afecto y en el peor de los casos del respeto que supone una relación íntima con otro ser humano, encontrándonos con que cada vez a edades más tempranas, nuestros jovenes, casi niños en muchos casos, empiezan a mantener sus primeras relaciones sexuales, sin saber muy bien en qué consiste esto del sexo, pero empujados por el “hay que enrollarse” con cuantos-as más mejor, porque así lo manda el tiempo que les toca vivir.

La información de la que disponen acerca de métodos anticonceptivos, centros de planificación familiar… etc, es mayor que nunca, pero no la utilizan.

De esta manera, nos encontramos con chicos que tienen sus primeras experiencias sexuales con trece o catorce años, que no saben los riesgos, no solamente a embarazos, sino a enfermedades de transmisión sexual, que generalmente no disfrutan de ese tipo de relaciones y que, además, muchos de ellos, sobre todo ellas, siguen buscando el ideal romántico.

El considerar la sexualidad como algo que determina una etapa de nuestra vida es un concepto absolutamente erróneo.

Debemos hacer una educacion sexual desde pequeños, porque lejos de promover comportamientos sexuales, como muchas personas creen y facilitar la promiscuidad, enseñar a nuestros hijos que somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos, que la sexualidad es parte de nuestra personalidad y como tal podemos hablar de ella sin miedos y falsos prejuicios, supondrá educarles también, no solamente en los aspectos meramente biológicos de la reproducción, sino también en eliminar estereotipos machistas, educar en el respeto y en el afecto, en la comunicación, en el conocimiento del propio cuerpo y, en definitiva, en todos aquellos aspectos que les facilitarán vivir en libertad, tolerancia y una mayor felicidad.

Cuestión de límites

Subo en el autobús camino de casa y un niño, de unos cinco años aproximadamente, va gritando y cantando… en principio, todos podríamos pensar que es un niño y que no sabe todavía qué es lo correcto.

Los padres que acompañan al niño van respondiendo a sus preguntas y dando palmaditas cuando el niño también las da para acompañar a lo que va cantando.

El tono de voz del niño es alto, molesto, y en ningún momento los padres dicen al niño que hable más bajo, que puede molestar con sus cantos y gritos; en ningún momento estos padres hacen saber al niño que el autobús, lo mismo que la calle y otros espacios públicos, son de todos y que hay que respetarlos y cuidarlos, para nosotros mismos y para los demás.

La importancia de enseñar a nuestros hijos los límites que su conducta tiene que tener es crucial si queremos tener el día de mañana adultos responsables y respetuosos.

La espontaneidad de los niños, tan atractiva en esta etapa de la vida que es la infancia, de ningún modo queda cercenada si establecemos ciertos límites , algunos muy fáciles de llevar a cabo (como instar al niño gritón del autobús a que hable más bajito, haciéndole ver que molesta a los demás) y que generalmente tendemos a obviar.

Es necesaria una educación en la que el respeto al medio en el que vivimos no sea solamente enseñar a reciclar o cuidar el medio ambiente.

Además de esto, tan importante es enseñarle a que no grite en espacios donde sus voces pueden molestar a otros como a que no tire papeles en el suelo o que sepa guardar los turnos sin enfadarse, y un sin fín de conductas más que le harán el día de mañana vivir mejor adaptado. Porque los límites, lejos de la mala prensa que tienen por parecer medidas restrictivas y coercitivas, dan a los niños seguridad; hacen el mundo predecible y ayudan así, a crecer mejor.

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Posted by libertad43 in 18:46:14 | Permalink | No Comments »

Sobreprotección

Hace unos años era frecuente ver en consulta a padres sobreprotectores que impedían que sus hijos pequeños adquirieran autonomía y seguridad, por confundir el amparo, cariño y cuidados del pequeño, con el evitar que se enfrentaran a situaciones que les iban a hacer madurar, como soportar pequeñas frustraciones, decepciones, fallos, riñas, etc.

Hoy en día, cada vez es más frecuente ver esa sobreprotección, pero en chicos ya mayores, y así vemos cómo chicos de 14, 15 e incluso 20 años siguen bajo la tutela de sus padres, padres sobreprotectores que están siempre dispuestos a defender a sus hijos en contra muchas veces de hechos evidentes o de la opinión de expertos y educadores.Son este tipo de padres que siempre disculpan a sus hijos, que les permiten transgresiones incluso graves, que minimizan la responsabilidad de sus actos y que no ponen límites de respeto, eduación coherente y asunción de consecuencias.Como consecuencia de ello vemos a jovenes inmaduros, para los que “todo vale”, que se derrumban ante cualquier dificultad y que ante cualquier frustración reaccionan despóticamente. La sobreprotección nunca ha sido una herramienta psicológicamente sana.

Cuando sobreprotegemos a nuestros hijos estamos impidiendo que crezcan y aprendan, les privamos de los recursos de hacer cosas, de equivocarse y de aprender de los errores, y les transmitimos una dependencia emocional que les hará infelices, cuando no, tiranos.

Por eso, cuando veo a chicos de 14 ó 15 años cuyos padres siguen tomándoles las lecciones, que hacen con ellos los deberes o chicos más mayores cuyas multas de tráfico, por ejemplo, las asumen una y otra vez los padres, siempre les digo lo mismo. Suelta los lazos que le impiden crecer. Es preferible que se equivoque, que repita curso, que le quiten el carnet de conducir…. de esa manera aprenderá y asumirá las consecuencias de sus comportamientos. De esa manera será, con toda probabilidad, más feliz.

Aprender a decir que no

Es frecuente ver en consulta a personas estresadas en su trabajo que soportan largas jornadas laborales que, además, cuando salen de él, siguen agobiadas haciendo miles de cosas, muchas de las cuales ni les apetece hacer, ni quieren, pero por miedo a negarse se ven “obligadas ” a hacerlas.
Estas personas, cuando les propones en terapia que dejen de hacer tantas tareas y empiecen a organizar su tiempo y a desembarazarse de muchas de estas obligaciones (que en realidad no lo son), encuentran serias dificultades en hacerlo.

Modificar esos pequeños hábitos de conducta les parece imposible, como si no dependiera de ellos.

El problema que subyace, en muchas ocasiones, es la incapacidad de decir NO ante las peticiones de los demás, creyendo que si lo hacen, serán rechazados por los demás o que diciendo no, no cumplen unas obligaciones, supuestamente de tipo moral.

Hace poco ví en consulta a una trabajadora autónoma que tenía una jornada laboral cercana a la esclavitud, que no se atrevía a decir que no a determinadas peticiones de sus clientes, por miedo a perderlos, a caerles mal …etc, creándose unas situaciones de nervios y ansiedad que le hacian sentirse muy mal.

Aparentemente, decir no, es algo sencillo. Sin embargo, a veces, detrás de esta afirmacion subyacen miedos profundos: a la no aceptación, al rechazo, a quedar mal, etc. Esto nos lleva muchas veces a sobrecargarnos fisica y mentalmente y de ahí, en ocasiones, a soportar altísimos niveles de ansiedad.

Por eso tenemos que entender que ser asertivos, es decir, destacar lo que queremos, pensamos o necesitamos, de una manera clara, no agresiva, pero tampoco pasiva, es un derecho básico del ser humano y que decir que no, explicando las razones de nuestra negativa , en ningún caso pone en duda nuestra valía, ni por ello seremos menos.

Aprender a decir no, en muchas ocasiones, nos ayuda a poner límites, tan necesarios en las relaciones interpersonales, a explicar lo que queremos y, en definitiva, debemos entender que decir que no supone una afirmación de nuestra autoestima.

Por eso es necesario ejercitarse en comunicarnos con los demás de manera asertiva, perdiendo el miedo a decir no, entendiendo que tal afirmación es un derecho incuestionable que todos tenemos.
Posted by libertad43 in 18:29:02 | Permalink | No Comments »

Alcoholismo. Drama cotidiano

Cuando veo de bar en bar a cuadrillas de “poteadores”, algo típico en el País Vasco, siempre me los imagino a la hora de volver a casa. Qué harán al entrar en su casa, donde seguramente estén esperándoles para cenar una mujer y unos hijos. Qué dirán, qué pasará. Por supuesto que la respuesta a estas preguntas casi siempre es negativa: enfados, violencia verbal, cuando no física, irse a la cama en malas condiciones… El consumo de alcohol goza de un prestigio en nuestra sociedad totalmente inadecuado. Asociamos el alcohol a la fiesta, a la alegría, a la desinhibición, cuando realmente los efectos que produce son justamente los contrarios. En un principio puede tener un efecto desinhibidor, para pasar generalmente a tener efectos indeseables,para el que lo consume pero también para la gente de alrededor. Todos sabemos que una copa de vino o consumir alcohol , en general de forma moderada, es incluso bueno para la salud. Sin embargo es curioso, que cuando preguntas a gente que abusa del alcohol , pocos reconocen este abuso: “sólo me tomo unas cervecitas” o ” por tomar unos potes con la cuadrilla no pasa nada”.

El caso es que muchos de estos “poteadores” llevan siéndolo casi toda la vida, convertidos en alcohólicos sin asumirlo . Hace unos días hablaba con una paciente, Itziar,de cuarenta años que ha iniciado un programa de rehabilitación, por tener un problema de alcoholismo. Me comentaba que ,cuando por fín , después de estar bebiendo desde los veinte años, de manera frecuente, incluso en el trabajo, había decidido dar el paso, nadie en su entorno familiar la tomaba en serio porque todos minimizaban el que algún sabado o en fiestas estuviera borracha. Eso era lo normal. Incluso su madre comentaba que su aita, también bebía con la cuadrilla y que cuando volvía de potear, se iba a la cama …y se acababa el problema.

Escribo esto como reflexión de, hasta que punto el alcohol sigue teniendo una buena prensa , a mi modo de ver absolutamente injustificada. A todos nos gusta beber un buen vino, o disfrutar de un apetecible licor en la sobremesa, por ejemplo. El problema está en minimizar los riesgos evidentes que conlleva el exceso de alcohol, el considerar normal que un chico de 20 años salga de juerga con los amigos y que se emborrache o que las cuadrillas de poteadores de la parte vieja de mi ciudad o de otros tantos barrios, vayan de bar en bar, convencidos de que controlan perfectamente, que el alcoholismo nada tiene que ver con ellos. Porque muchas veces los verdaderos dramas del alcohol, no están solo en el borracho que vemos tirado en un parque. Empiezan , muchos de ellos, a las diez de la noche cuando el poteador abre la puerta de casa.

 

La ansiedad y la comida

Hace un tiempo, tuve en mi consulta a una paciente con sobrepeso. Era una chica joven, inteligente, madre de dos niños pequeños, que prácticamente se dedicaba en exclusiva a ellos…y a comerse tabletas de chocolate en cuanto se quedaba sola en casa.
Es curioso que todavía mucha gente cree que la gente gorda es gente que se atiborra de comida, cuando, como me decía está chica a la que llamaremos Ana, ella engordaba “de insatisfacción”.

Insatisfacción por no poder ejercer una profesión para la que se había preparado durante años, por no poder tener una relación con su marido en la que se compartiéra de verdad la crianza de los hijos y las tareas de la casa, insatisfacción porque nadie le había explicado que los hijos eran estupendos, pero también una tarea ingrata y muy cansada para la que no existía manual de instrucciones…en fín, que Ana, soportando unos niveles altos de ansiedad y encontrándose mal, en cuanto no podía más cogía la tableta de chocolate .

Cuando estamos ansiosos una de las primeras cosas que se altera es el sueño y la ingesta de alimentos, esto último o bien por defecto o por exceso.
El sueño generalmente se ve alterado en despertares frecuentes a lo largo de la noche y en la sensación a la mañana siguiente de no haber descansado.
La ingesta de alimentos aumenta o disminuye, o bien porque no tenemos hambre o porque la propia ansiedad nos hace comer rápido, sin saborear los alimentos y acabando con todo lo que tenemos a mano.

En este caso, no se trata de malos hábitos alimenticios , sino de sentimientos de frustración, ideas negativas, malestar físico, que llevan aparejadas conductas inapropiadas, que a su vez generan más frustración e inseguridad, lo que nos hace estar atrapados en un círculo vicioso.

Es necesario, como hizo Ana, pararse y empezar a prestarse atención: a lo que siento, a qué es lo que quiero cambiar de mi vida, qué debo empezar a pedir a mi pareja de forma asertiva, qué límites tengo que empezar a poner a mis hijos, qué tiempo tengo que dedicarme a mí misma, sin remordimientos por habermelo dedicado…es decir empezar a modificar pensamientos negativos que me están haciendo daño, para dar paso a sentimientos de mayor bienestar y a conductas más ajustadas.

Por eso cuando veo a gente con problemas de sobrepeso, me acuerdo siempre de lo que me contaba Ana, de la insatisfacción que sentía y de como fue capaz de plantarle cara y empezar a sentirse mejor.

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